Las cadenas privadas destinan cada años 350 millones a TVE

Las televisiones privadas destinan cada año en torno a 350 millones de euros (el 13,3% de sus ingresos totales) a financiar a RTVE, el cine europeo y las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual. Así lo recoge el estudio sobre la televisión en España realizado por la consultora Arthur D. Little para la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (Uteca).

La patronal que agrupa a las principales cadenas comerciales se queja de que los operadores privados tengan que afrontar cada año ese desembolso de 350 millones, pese a que los márgenes de estas compañías se han reducido “más de un 85% desde 2007”.

Las televisiones dedicaron en 2010 (último año con datos oficiales) a financiación de cine europeo y español (a través del denominado ‘canon del 5%’) con 117 millones de euros, una tercera parte de los 345,7 millones aportados en total ese año, computando las subvenciones y aportaciones de las cadenas públicas. Arthur D. Little estima que, entre 1999 y 2012, el conjunto de las televisiones ha contribuido a la financiación de películas con unos 1.800 millones de euros.

“Asimismo, sólo en 2012 las entidades de gestión colectiva de derechos recaudaron 190 millones de euros de las televisiones privadas, las mismas televisiones que contribuyeron directamente con más de 180 millones de euros al sostenimiento de RTVE (a través de la tasa prevista en la Ley de Financiación de la radiotelevisión pública) desde el año 2009”, señala el estudio.

Entre 2007 y 2011, los ingresos publicitarios de las cadenas se redujeron un 36%, debido a la caída de la publicidad, pero sus aportaciones a esas entidades aumentaron un 19%. La consultora identifica situaciones singulares como que las televisiones deben pagar a las entidades de gestión por emitir sus propias producciones, o que los autores y artistas norteamericanos recaudan derechos de sus fonogramas en España y no en su propio país.

Según el informe, la actual “rigidez” de las obligaciones que soportan las privadas lleva a distintas paradojas, como que “la mayoría de las películas españolas más taquilleras de los últimos cuatro años han tenido participación de las cadenas privadas”. “Por el contrario, la misma regulación permite que todos los años se produzca con subvenciones un cierto número de películas con escasísimos espectadores y por tanto exigua recaudación en taquilla o que incluso no llegan a estrenarse”, añade.

El estudio subraya también que la falta de flexibilidad en torno al cine dificulta que las cadenas privadas puedan invertir en los productos más demandados por el público. Da un ejemplo: entre 2007 y 2011 la exportación de las producciones cinematográficas españolas se redujo un 28%, hasta 41,4 millones de euros.

En el mismo periodo, en un segmento mucho más flexible, como es el de series, películas y documentales, las exportaciones para televisión crecieron un 19%, hasta 41,7 millones de euros, con lo que ese año 2011 por primera vez se exportó en España más televisión que cine.

Discriminación
Uteca se lamenta de que con esas cada vez mayores cargas singulares, en 2012 los resultados de las principales compañías privadas se redujeron hasta apenas el 15% de lo que habían sido en 2007. Además, en ese periodo, las privadas debieron abonar más de 310 millones de euros en impuestos de sociedades, mientras las grandes plataformas internacionales de internet aún no han pagado ni un solo euro, a pesar de que obtienen importantes ingresos publicitarios relacionados con su actividad en España”.

Las televisiones privadas dicen que, a pesar de este escenario de negocio en el que tienen que moverse, se han “consolidado como motor de la industria audiovisual española”, un sector que directa e indirectamente emplea a 77.000 personas y que en 2012 alcanzó un volumen de más de 10.000 millones de euros, equivalentes al 1% del PIB nacional. Pero esa “relevancia creciente como motor de la industria de las televisiones privadas contrasta con las obligaciones cada vez más exigentes y discriminatorias que sufren respecto a otros sectores y otros países”, remarcan los autores del estudio.

Servimedia

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